Archivo mensual: noviembre 2009

Color añejo años 50, potencia s. XXI


El décimo Encuentro del Cómic y la Ilustración de Sevilla, deja hasta el 10 de enero una pequeña aunque preciosa exposición de la ilustradora e historietista Sonia Pulido que conviene no perderse.

Es Separar por colores, selección de trabajos de esta artista que publica en medios como El País Semanal, El País de las Tentaciones, Ed. Planeta, Ed. Anaya, Kosmópolis (Centre de Cultura Contemporànea de Barcelona), Club Cultura (FNAC), Barcelona Magazine, RockdeLux, Cinemanía, Ling, Calle 20, Benzina, NSLM, Woman, Delicatessen (La Santa Cultura Visual), Trainning & Development Digest, Calle 13 y Revista de estudios de juventud (Injuve).

Lo distintivo de esta destacada dibujante (en un mundo aún muy masculino, en el que por suerte hay otros nombres de mujer como el de Raquel Alzate, de estilo tan distinto al de Pulido) es el uso de colores e iconos muy de los cincuenta al servicio de inquietudes contemporáneas.

La imagen elegida para el cartel es una declaración de principios: una pin-up girl que se enfunda unos guantes de boxeo, para colmo rojos, y lanza, como un derechazo, su pregunta: Want to taste my love? Para anunciar de inmediato, como si no quedara claro: Femme fighters are coming back!

Pulido, ha publicado tres libros de historietas e ilustraciones; Chromorama, Les éditions de la cerise, Francia. 2008, Cromos de luxe, Editorial Monográfico, España, 2007, Puede que esta vez, Editorial Sins Entido, España; Éditions de L’An2, Francia, 2006. Y ha participado en el libro colectivo Pepsi. Weimar, publicado por la Semana Negra de Gijón en 2008.

Puedo poner una pega a la exposición, organizada en la Casa de la Provincia (Plaza del Triunfo): que tanto la colocación de las obras como su iluminación fallan. Hay una luz rojiza desvaída que no tengo claro qué pretende y que no saca el mejor partido de las ilustraciones; y éstas, que son pocas y de pequeño formato, están colocadas en un espacio tan amplio, de paredes tan blancas, que casi casi se pierden. De hecho, la sala que mejor funciona es la última, menor que el resto y de paredes forradas.

Pese a todo, visitar la muestra merece la pena. Recomiendo prestar especial atención a la versión en cómic del poema La Muerte y la Doncella de Matthias Claudius, hecha para la muestra y hacerse con el catálogo, cuyo repaso es un gustazo.

Estoy segura de que los graffitis del patio no pasarán desapercibidos.
Concretamente, el hecho con motivo de la exposición de Pulido es obra del grafitero Ionni, al que conviene seguir la pista.

Canal Sur TV divulga la iniciativa Tertulia andaluza


Como ya anuncié en un post previo, el trabajo de la revista digital con la que colaboro ha sido difundido gracias a la emisión, en el programa Europa abierta, de Canal Sur TV, de una entrevista a su directora, Cecilia Bogaard.

Adjunto aquí el vídeo para que le echéis un vistazo.

Si lo que véis os interesa, os animo a que os acerquéis al proyecto, como lectores, informantes o, mejor aún, colaboradores.

Tertulia… es una iniciativa abierta. Todos los que ya estamos implicados en ella estamos deseando dar cuenta de más y más propuestas andaluzas vanguardistas, y también ansiosos de encontrar nuevos compañeros, nuevas voces, que nos ayuden a descubrir y narrar la nueva Andalucía.

Ojalá pronto, much@s, os pongáis en contacto con nosotr@s.

Banco de tiempo, trueque y Mooncups

El Ecolocal que desde 2007 tiene, en el corazón de la Sevilla alternativa, un banco de tiempo y una tienda donde no se paga, se intercambia, se gana esta semana la atención de muchas mujeres por la distribución gratuita de Mooncups, versión ecológica de las tradicionales compresas.

Creado con apoyo de la Comisión Europea, El Ecolocal es un centro con vocación de difundir informacion socioambiental.

Su filosofía respetuosa con el medio ambiente y quienes lo habitamos, empezando por los humanos, les lleva a defender el consumar frente al consumir, de ahí el sentido del trueque de objetos o el intercambio de tiempo y servicios. Iniciativas ambas de las que da cumplida información su web.

Pero este Noviembre de 2009, el Ecolocal ha proclamado la celebración de un “Mes feminista”, en el que celebrará charlas, cineforums, talleres y otras iniciativas sobre temas de interés para mujeres. Y de entre el muy interesante programa, uno de los detalles que lo que más curiosidad ha despertado es el anuncio de reparto gratuito de Mooncups, un dispositivo alternativo a los tampones y compresas.

Confieso que nunca había oído hablar de él y que el nombre me parece bien elegido (‘muy fino’ teniendo en cuenta lo que representa). Sobre la utilidad, uso del mismo, tengo mis reservas. Seguramente porque se me viene a la cabeza la guerra de ciertos ecologistas a favor de las gasas infantiles frente a los pañales. En eso no albergo dudas: prefiero los pañales, no sólo por comodidad, que también, sino por ahorro de agua.

Pero el caso de las Mooncups, no lo tengo tan claro. Las convencidas alegan mayor comodidad, menor contacto con sustancias tóxicas, más ahorro, generación de menos basura. Hay muchas webs sobre las ventajas del producto.

En todo caso, me cuento entre las curiosas y las que intentarán beneficiarse del reparto.

Al consultar el programa de actividades preveo que éste se celebre coincidiendo con la charla de mañana a las 20.00 “Ecología y ciclos femeninos” que como el resto de eventos tendrán lugar en la sede del ecolocal (calle Aniceto Sáenz nº 1, plaza del Pumarejo).

Otras actividades destacadas son:
El jueves 19 a las 19.30 la proyección de la película Moolaadé de Mousmane Sembene y el jueves 27 la de Antonia de Marleen Gorris.

El lunes 23 el taller-encuentro: Mujeres: ¿Consumimos o nos consumen?

Y el martes 24 la presentación de la asociación la Asociación DEFRENTE LGTB a favor de la visibilidad lésbica.

L@s interesad@ podéis recabar más información de todo esto en la web de El Ecolocal.

Fascinantes viejos judíos neoyorquinos

Hace semanas que tenía pendiente el bookcrossing de la última novela que he leído, la fantástica Ravelstein de Saul Bellow, una novela cuya portada mis ojos habrían esquivado repelidos por un título sin significado, y cuyas tres primeras páginas casi me echaron. Como si el autor quisiera ponerme a prueba: “Sólo conocerás a Ravelstein, sólo compartiré a mi amigo contigo, si lo mereces, ¡gánatelo!”. Una apuesta arriesgada, que sólo un clásico (aunque sea contemporáneo) como Bellow puede permitirse. Noveles, abstenerse.

Pero tras haber visto la última de Woody Allen, Si la cosa funciona, me resulta imposible no relacionarlas. Comparten entre sí y con otras obras, como los libros sobre Zuckerman escritos por Philip Roth (el último, Sale el espectro) el nexo de ese anciano judío neoyorquino cascarrabias, más aún, objetable, en comportamiento,actitudes, pero con el atractivo de un Empire State imantado.

Alguien, además, que en estas latitudes resulta un personaje tan de ciencia ficción como los de La Guerra de las Galaxias. Una no puede evitar preguntarse, ¿qué habría pasado, cómo seríamos, si no los hubiéramos echado? ¿Cómo pudimos perder esas personalidades y las de sus creadores: Roth, Bellow, Allen?

Puesto que no tenemos otra manera de disfrutarlos, cualquier oportunidad debe aprovecharse. Si la cosa funciona sin ser, no ya genial sino siquiera original (no lo pretende), divierte y tiene esos chispazos de “vida verdadera” que para mi justifican el arte, en cualquiera de sus formas.

Y la novela, Ravelstein, hay que leerla. A falta de uno, tiene dos de esos viejos judíos neoyorquinos, intelectuales, poliédricos, únicos por más veces que se los haya retratado: el citado Abe Ravelstein y Chick, el narrador, y supuesto autor del libro que se quiere hacer pasar por una biógrafía del primero. Biografía heterodoxa, por lo menos. Hecha con pinceladas sueltas, manchas que no parecen dispuestas según ningún orden durante bastante tiempo (para lo que es un libro de 250 páginas) pero que en un determinado momento, nuestros ojos empiezan a ver como algo conexo, como el retrato más verdadero posible, el más cercano a la carne del que un día fuera Abe Ravelstein. Alguien a quien, gracias al libro, hemos conocido, y del que, sin darnos cuentas, incluso a pesar nuestro, nos hemos hecho amigos. Igual que de su biógrafo. Y también, en cierto sentido, de Bellow.

Si mido lo que me gustan los libros por lo que los subrayo si son míos o lleno de post-it si son prestados, éste me ha encantado. Tengo tantos papelitos pegados que me cuesta seleccionar las citas. Muchas tienen que ver con la muerte y a este grupo pertenecen las dos primeras que reproduzco. Pero añado una tercera para ilustrar el tono del libro que no es tétrico, ni triste, en absoluto.

Al preguntarme qué idea me hacía de la muerte, cómo la imaginaba, le dije que cesarían las imágenes. Pp. 166
(…) pero nadie, en el fondo de su mente y en el fondo de su corazón, cree que vayan a ceras de veras las imágenes. Pp. 245

Son muchos los que quieren verse libres de los muertos. Yo, en cambio, tiendo a aferrarme a ellos. Me acosa el presentimiento insistente –tendría que haber quedado aclarado a estas alturas- de que no se han ido para siempre (…) Sé que cuando se reconoce este tipo de fantasías uno pierde respetabilidad intelectual. Hasta yo mismo, puedo asegurarlo, cedo ante la opinión aceptada. Pero tiene que haber explicaciones simples que justifiquen la persistencia de Ravelstein en mi vida diaria. (…) Lo que ocurre es que no puedo dejar de procesar una información por el hecho de que no es intelectualmente respetable. Pp. 206

Si usted se marcha porque su odio al tabaco es más grande que su amor a las ideas, no le echaremos de menos. Pp. 174

Tertulia andaluza en Canal Sur TV


El programa de Canal Sur TV, Europa abierta, grabó ayer una entrevista a mi compañera y amiga Cecilia Bogaard, directora y editora de la revista digital Tertulia andaluza, con la que colaboro, en su calidad de “europea que ha decidido vivir entre nosotros”.

La idea era seguirla en un día normal de trabajo así que, de algún modo, me vi implicada en una mañana insólita y divertida que comenzó con la irrupción de los compañeros Paco Oliver (redactor) y Marcelo (cámara), de Europa abierta, en el loft donde estábamos trabajando Cecilia, Lucie Secchiaroli, Lakshmi I. Aguirre (vía Skype) y yo.

La grabación siguió con la visita a Alejandro Botubol e Ismael Lagares, pintores y promotores del espacio creativo La bañera, cuya exposición Dos Rombos, reseñé la semana pasada para Tertulia, y terminó con una entrevista a los fantásticos músicos Ismael Sánchez y Vicky Luna que ensayaban un tema inédito en el estudio Alta Frecuencia.

Con la generosidad que les caracteriza, Ismael y Vicky nos autorizaron a grabar el tema, Azul, compuesto por ellos (en música y letra, respectivamente). Es precioso y os animo a oírlo en esta entrada de Tertulia andaluza.

Aprovecho este foro para dar las gracias a todos los que hicieron de ayer un día tan especial: los compañeros de Canal Sur, los pintores Botubol y Lagares, Ismael y Vicky y todo el equipo de Alta Frecuencia (Natuka, Rodrigo, Macarena, Santi, Carlos), encabezados por Paco de la Cueva.

Y aviso al resto de que podréis ver lo que ocurrió y conocer mejor tanto a Cecilia como su proyecto (que considero un poco “nuestro” porque me encanta) en el programa que se emitirá el próximo miércoles 11 de octubre.