Archivo mensual: abril 2011

Película sobre la crisis y crisis en la vida real

Se exhibe estos días el documental ganador del Oscar 2011, Inside job (Trabajo confidencial), una película imprescincible para comprender cómo la crisis financiera de 2008 no sólo se pudo haber evitar, sino es un fenómeno buscado por banqueros y especuladores para hacerse más ricos y poderosos de lo que ya eran, a costa de lo que fuera, en este caso, a costa nuestra. Por el famoso Efecto mariposa, el insecto agita sus alas en el corazón de la Gran Manzana y, aquí, en Sevilla, esta semana, despiden a diez periodistas del Correo de Andalucía que se suman a los trece desempleados, por el ERE del pasado año.

Conviene no perderse el relato de cómo los bancos crearon fondos de alto riesgo y convencieron a sus clientes de que invirtieran en ellos, contrataron a las agencias de calificación para que dijeran que eran seguros y luego, ellos mismos los hundieron en un doble juego que les hizo ganar dinero por todos lados.

¿Cómo -me pregunté en la oscuridad de la sala- esas agencias de calificación de las que no había oído hablar jamás antes de la crisis y que han participado en este fraude global de manera tan descarada son hoy fuente citadas como fiables a diario en nuestros medios de comunicación? Este mismo mediodía, en el Telediario de TVE1 he escuchado asombrada que una de las agencias (¿Hay alguna diferencia? ¿Lo sabe alguien? ¿Se lo pregunta el busto parlante?) ha colocado a Japón en el escalón previo a la degradación de su deuda. ¿Qué importancia tiene eso? ¿Qué valor? Si el día antes del crac las agencias aseveraban que todo iba de maravilla y así seguiría.

Llama también mucho la atención, escalofría, comprobar como los principales asesores económicos del presidente Bill Clinton que iniciaron la actual desregulación de los mercados financierons (lucrándose con ello), continuaron su trabajo durante la Administración Bush Jr. y, lo que es aún peor, son a quienes ha recurrido Barack Obama para, supuestamente, salir del actual desastre.

Y, por último, pero fundamental, se desenmascara el nefasto papel de la Universidad. Cómo eminencias de las facultades de Económicas más importantes e influyentes de EEUU y Gran Bretaña ampararon con sus estudios esta desregulación del mercado que nos ha llevado a donde nos ha llevado y no lo hicieron porque se equivocaran, sino porque eran pagados, subvencionados, por las entidades bancarias que más se lucraban con ese status quo. Salvando las distancias con el mundo anglosajón que cómo ya sabemos está en todo mucho más avanzado, es de preveer que en nuestra Europa, gracias al Plan Bolonia, las investigaciones académicas dependan cada vez más de esas financiaciones privadas, por lo que se ve, tan desintersadas. ¿Empezamos a temblar ya?

¿A qué vamos a esperar? El nivel de vida en todo el mundo ha bajado, los causantes no sólo han ganado dinero con ello, sino que al no verse penalizados se sienten reforzados y dispuestos a nuevas aventuras empresariales y el poder político, entretanto… Para empezar, pierde día a día credibilidad. Su incapacidad para actuar hace pensar que quienes realmente mandan son unas instituciones no elegidas lo cual hace que merme la fe ciudadana en la democracia. Si los partidos tradicionales, de izquierda y derecha, no reaccionan el electorado, o se abstiene o busca opciones en los márgenes del sistema. Por eso repuntan partidos de extrema derecha. Y preocupados por la competencia que suponen, según las encuestas, ya andan los líderes de la derecha (Berlusconi, Sarkozy y Merkel) proclamando que hay que reformar el tratado de Schengen y acabar con la libre circulación de personas por Europa. La excusa es la llegada de inmigrantes de Libia. La realidad, un nuevo recorte de derechos que sufriremos todos si no nos oponemos.

El próximo 1 de mayo, Día de los Trabajadores, es una buena oportunidad para manifestar nuestra determinación de no dejarnos avasallar. Y, entretanto, cuantos queráis manifestar vuestra solidaridad con los periodistas de El Correo de Andalucía, podéis hacerlo firmando la carta a la que se accede por este enlace.

Nace un movimiento anticrisis en Sevilla


Una veintena de colectivos sociales y sindicales y 350 ciudadanos particulares presentarán mañana martes en Sevilla una plataforma para proponer medidas alternativas a las que los gobiernos están ejecutando frente a la crisis económica mundial.

La actual coyuntura es consecuencia de prácticas irresponsables de entidades financieras multinacionales y en los primeros meses todo parecía indicar que esto llevaría a un replanteamiento profundo del sistema capitalista y a tomar medidas como la prohibición de los paraísos fiscales.

Pero en un momento dado la tendencia ha cambiado y hoy se proponen como salvadores aquellos que nos han abocado a esta catástrofe de paro, recesión y pérdida progresiva de derechos económicos, sociales y políticos en tanto se están vaciando de poder real las instituciones democráticamente elegidas en beneficio de agencias de calificación y otras oscuras instituciones que no ha elegido nadie y que tienen como principales clientes a los bancos que con su infinita voracidad nos han traido hasta aquí.

Al mismo tiempo que autores como Stèphane Hessel o José Luis Sampedro publican libros como Indignáos (Destino) o Reacciona (Aguilar) (Informe Semanal emitió un documental estupendo sobre ambos que puede verse en TVE a la carta, lástima que se incluyera el mismo día en que, con motivo de la retirada de Zapatero, se hacía un publireportaje sobre el partido en el Gobierno) aquí en Sevilla surge esta plataforma integrada por colectivos como ATTAC, Ecologistas en Acción, Madre Coraje, UGT Sevilla o Asociación Pro Derechos Humanos en Andalucía.

Mañana, 5 de abril, a las 11.00 en la sede de APDH en la calle Blanco White, nº 5 (Sevilla) entre otros, Juan Torres López, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla y miembro de la Plataforma, y del Consejo Científico de ATTAC presentará la batería de medidas contra la crisis y anunciará movilizaciones sociales para reivindicarlas.

Aquellos interesados que no puedan asistir al acto tienen oportunidad de leer el texto que servirá de base aquí abajo y, si lo creen conveniente, pueden apoyarlo con su firma, indicando su nombre y correo electrónico a efectos de comunicaciones al mail:
plataforma.alternativacrisis@gmail.com

LA PLATAFORMA CIUDADANA ALTERNATIVAS A LA CRISIS CONVOCA A LOS COLECTIVOS SOCIALES A UN PROCESO DE CONVERGENCIA
Estamos viviendo una ofensiva quizá sin precedentes en la historia de la democracia española contra el bienestar y los derechos sociales que se quiere justificar como la respuesta necesaria e inevitable frente a la crisis.
En realidad, esta crisis financiera es sólo una más de las que se han desencadenado en todo el mundo durante los últimos años de predominio de políticas neoliberales, aunque ahora de una mayor envergadura y centrada principalmente en los países más ricos.
Creemos que esta crisis la ha provocado el comportamiento irresponsable de la banca y los especuladores internacionales pero que la mayoría de los gobiernos y organismos internacionales han sido corresponsables de ella porque han estado supeditados a la voluntad de los grandes poderes empresariales y financieros, a los que han dejado actuar con plena libertad y porque han venido aplicando políticas que han creado las condiciones para que se produzca una gran desigualdad y, por tanto, la acumulación de fondos financieros en muy pocas manos.
En lugar de hacer pagar las consecuencias de la crisis a quienes la provocaron, los gobiernos toman medidas que suponen grandes pérdidas de ingresos y de derechos laborales y sociales para las clases trabajadoras, para los trabajadores autónomos, e incluso para miles de pequeños y medianos empresarios que no disponen de los recursos de las grandes empresas.
En lugar de recurrir a la fuerza de la sociedad para hacer frente a estos grandes poderes económicos y financieros, los gobiernos confunden y desmovilizan a la ciudadanía al presentar estas medidas como inevitables, cuando en realidad no sirven para hacer frente a la crisis porque no atienden a las causas reales, como han demostrado multitud de organizaciones sociales y políticas, científicos e incluso la Asamblea de las Naciones Unidas que proponen otras alternativas para salir de ella, sino que sólo benefician a la banca y las grandes empresas.
Nos parece que esta forma de actuar es una inmoralidad flagrante y contraria a los principios elementales de la democracia y la justicia social pero a la que no se puede hacer frente desde el silencio y asentimiento de una población que ha interiorizado los valores y estilos de vida que favorecen y apuntalan el sistema, ni con la dispersión y falta de acuerdos y coordinación entre los que nos oponemos al mismo.
La crisis del sistema puede ser una oportunidad para un cambio profundo por el que podamos avanzar hacia un mundo diferente, orientado a satisfacer las auténticas necesidades humanas y las aspiraciones de las personas y los pueblos, y desde una economía que sólo está basada en el paradigma del crecimiento económico hacia otra asentada en la justicia social y ecológica. Pero para que eso sea posible es necesario forjar una alianza estrecha en torno a objetivos comunes básicos y con ese propósito proponemos un acuerdo amplio y comprometido para movilizar a la ciudadanía exigiendo a los poderes públicos las siguientes demandas urgentes:
1. Actuaciones urgentes para devolver sus viviendas a los cientos de miles de familias y personas paradas y de bajas rentas que las han perdido al ser desahuciadas por entidades financieras, y adopción de normas que impidan que ninguna otra vuelva a serlo por deudas a bancos que estén obteniendo beneficios multimillonarios. Igualmente, establecimiento de moratoria que impida los desahucios sobres arrendatarios y alquilados y los cortes de energía y agua a todas aquellas personas de baja renta que se hayan visto afectadas por la crisis y hayan perdido su puesto de trabajo.
2. Elaboración de un plan de urgencia contra la exclusión y la pobreza extrema en toda Andalucía y establecimiento de la renta básica de ciudadanía, recogida en el Estatuto.
3. Aprobación de la Ley de inclusión social (vivienda digna, educación de calidad para todos, salario mínimo social, renta básica) y aplicación de políticas migratorias que favorezcan la inclusión y no la creciente xenofobia alentada desde gobiernos europeos de diferentes signos
4. Medidas que garanticen efectivamente que las pequeñas y medianas empresas y las personas dispongan de financiación suficiente para que puedan desarrollar normalmente su actividad y vuelva a crearse empleo, nacionalizando para ello los bancos y cajas de ahorros que no cumplan con esa función y creando una banca pública que lo haga.
5. Llevar a cabo una inmediata reforma fiscal basada en la tributación sobre las grandes fortunas y patrimonios, sobre los beneficios de los bancos y las grandes empresas y sobre las transacciones especulativas y mayor progresividad fiscal.
6. Puesta en marcha de un plan urgente contra el fraude y la evasión fiscal, y prohibición inmediata de que los bancos y cajas de ahorros españoles operen en paraísos fiscales.
7. Elaboración de un plan de pago de la deuda pública que ha sido generada por la crisis bancaria que no responda a lo que imponen los especuladores sino a los intereses del estado español.
8. Puesta en marcha de un plan urgente de gasto social para equiparar el correspondiente a España y a sus comunidades autónomas con la media europea en educación, sanidad, pensiones, servicios de dependencia e igualdad.
9. Pronunciamientos públicos contra la complicidad de las burocracias europeas con los poderes financieros y contra la injerencia de éstos en las decisiones de los gobiernos elegidos legítimamente.
10. Mantener la apuesta por la erradicación de la pobreza extrema en el mundo, cumpliendo, y yendo más allá, de los compromisos contenidos en los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Para ello, junto al mantenimiento de la ayuda al desarrollo demandamos la búsqueda de recursos adicionales mediante impuestos a las transacciones financieras globales.
Como muestra de la firmeza de estas convicciones, las organizaciones y personas abajo firmantes se comprometen a romper la pasividad, tomar conciencia y debatir estos problemas, a no apoyar a ningún partido político, organización sindical o social que no hagan suyas estas medidas en su programa electoral o que no las pongan en práctica allí donde gobiernen o desarrollen su actividad, iniciando desde hoy una serie de acciones que den cumplimiento a estos compromisos.
Sevilla, febrero de 2011